Cómo utilizar una frase poderosa.

Buenos días. En esta ocasión voy a hablar sobre la importancia de darle poder a una frase cuando se dice secamente para dejar patas arriba una opinión o incrustar la vuestra en la cabeza de las personas que os escuchan, haciendo que les sea imposible olvidarla. Tomemos como ejemplo la crisis económica que acosa a España. En mi humilde opinión, la creó el capitalismo. Pero no puedo decir que es el capitalismo el culpable de la crisis con un simple "El capitalismo, ¿quién si no?", porque resultaría bastante obvio que se hace para fardar de conocimientos económicos. Tampoco podemos decir "El capitalismo es el único culpable de la crisis económica que hay en España". No, son demasiadas palabras para no transmitir nada. Tenemos que usar los adjetivos. Ah, los adjetivos. Gracias a ellos un poeta puede transformar catorce versos octosílabos en endecasílabos al completo y, por consiguiente, un sonetillo en soneto. Si no añades un adjetivo a tu opinión, le faltará el alma, la última pieza del rompecabezas. Tenéis que desglosar las palabras que vais a utilizar, de forma que quede algo parecido a "El sistema capitalista es de verdad quien ha creado esta crisis"... Os vais acercando. Pero ojo, no penséis que se puede utilizar un adjetivo cualquiera, porque quedará "La culpa es del puto sistema capitalista de mierda", y eso os hará parecer en contra de vuestra voluntad, si no lo sois, comunistas empedernidos. Podéis usar adjetivos elegantes, que, haberlos, haylos, y también otros que al mismo tiempo son muy impactantes, como por ejemplo "El capitalismo, ese sistema retrógrado y gobernado por egoístas...", y así pareceréis más cultos al utilizar palabras que a la gente les gusta oír, porque dejan en ridículo al rival. Pero si queréis ser más sofisticados sin tener que usar tecnicismos, podéis aprovechar palabras que la gente vulgar suela utilizar, por ejemplo, junto al vocablo "capitalismo", porque no se da cuenta. Podéis decir "La culpa de la crisis económica la tiene nuestro corrupto sistema capitalista". Primero, he dicho "nuestro corrupto sistema capitalista". Nos he culpado, algo que hace a la gente pensar. Lo segundo, al usar la palabra corrupto he creado la incertidumbre respecto a la estabilidad de nuestra economía en la mente del receptor.
Y así, damas y caballeros, es como se le da poder a una frase normal y corriente.
Un abrazo,
Asier Olea.

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